European Vegetarian Union

Primera tesis de doctorado sobre
filosofía ambiental de Finlandia

La Naturaleza posee valores intrínsecos independientemente del hombre

de EVU News, Num. 2 /1997 - English

Finlandia tiene su primera tesis doctoral sobre filosofía ambiental. Leena Vilkka cree que la naturaleza y los animales poseen valores intrínsecos que son independientes de los valores humanos. Según Vilkka, incluso los ecosistemas completos pueden poseer valores.

El interés de Leena Vilkka en la naturaleza y los animales es filosófico. Esto es inusual, ya que la filosofía en general está considerada como centrada en el ser humano, y los filósofos tratan temas relacionados al hombre. Aquellos que están interesados en la naturaleza y los animales normalmente estudian biología, ciencias veterinarias, o forestación. Leena Vilkka también estudió primero para ser guarda parques, pero ella quería encontrar otro enfoque sobre la naturaleza. Se inscribió en la Universidad de Helsinki para cursar filosofía, con protección ambiental, ecología y zoología como temas secundarios.

Desde su infancia, Vilkka no se ha sentido cómoda con la forma en que la biología describe a la naturaleza. ‘Para mí, el bosque es principalmente un lugar para experiencias estéticas. En el bosque uno puede encontrar la clave para nuestra relación con la naturaleza y los animales.`

Como tema de sus estudios superiores, Vilkka eligió el valor intrínseco de la naturaleza y la conciencia animal, temas ambos que no han sido abordados por los filósofos finlandeses. ‘Mi punto de partida es una concepción intuitiva fuerte sobre que el concepto actual de la realidad es erróneo. La idea prevaleciente en Finlandia es la concepción creada por las ciencias naturales, la tecnología, la sociedad industrial y la economía, según la cual la naturaleza es sólo una reserva de materia prima a disposición del hombre.’ Lo que esto involucra, según Vilkka, es un error: tratamos a la naturaleza y los animales en forma diferente a lo que es su esencia real. Por ejemplo un cerdo o una vaca se ven sólo como un vehículo de producción. ‘Lo que interesa a la sociedad moderna en el cerdo es el porcentaje de grasa, el valor nutritivo y la calidad de la carne. No nos interesamos en el cerdo como un animal sintiente y consciente con una alma diferente.'

Según Vilkka, la relación del hombre con la naturaleza está equivocada y distorsionada y basada principalmente en el poder y la explotación – no sobre el deseo de entender qué son en realidad los cerdos, las vacas o el bosque o qué tipo de comunicación puede existir entre las personas y el resto de la naturaleza.

‘Se ha permitido a la tecnología y al poder económico y a diferentes grupos de interés definir qué es la naturaleza. Creo que estas definiciones están lejos de la realidad.’ ‘El bosque se nos vende en forma de libros interesantes y bellos muebles. El bosque no es visto como un producto final, ha sido separado de su origen. Esto también se relaciona con los productos cárnicos en los negocios. Ya no compramos cerdo, compramos costillas o jamón o bifes,’ explica Vilkka. ‘Inherente tanto al capitalismo como al comunismo es la idea básica de que los recursos naturales son gratis,’ subraya Vilkka. Se considera que un recurso natural se vuelve valioso sólo a través de la actividad humana. El hombre ha sido capaz de obtener recursos humanos para su refinamiento, y no ha necesitado nunca compensación alguna. El bosque, las rocas y los animales han existido para el hombre.

Primeras experiencias morales a los cuatro años

Las primeras experiencias morales de Leena Vilkka relacionadas con la naturaleza datan de cuando tenía cuatro años. ‘Mi hermano mayor estudió medicina en la década de los 60. En esa época los estudiantes de medicina tomaban gatos como animales de pruebas. De esta forma mi propio gato doméstico terminó como un animal de laboratorio en experimentos sobre el fumar. ‘Sabía que le habían hecho algo malo a nuestro gato, aunque no podía culpar a mi hermano ni a mis padres por ello – en ese momento era común que las mascotas fueran víctimas de la experimentación con animales.‘

A esta fuerte simpatía con la criatura siguió otra experiencia, cuando Vilkka vio destruido el ambiente natural en su ciudad natal. Se construyeron caminos, mercados y casas residenciales en el bosque cercano. ‘No vi ningún valor agregado en el asfalto y las construcciones. Lo vi como un empobrecimiento, para mí el bosque era más valioso que las construcciones humanas.'

Para Vilkka, el trabajo con la naturaleza y los animales era evidente por sí mismo. El trabajo de guardaparques es ideal para quienes aman la naturaleza, ya que implica recorrer los bosques, tomar decisiones sobre tala y dirigir obreros forestales. Vilkka no se sintió, sin embargo, satisfecha con su trabajo, consciente de que la explotación de los bosques había ido demasiado lejos. ‘En Finlandia casi todos los bosques están explotados económicamente. Claramente, menos del diez por ciento de los bosques han sido reservados para uso recreativo. En mi opinión, las cifras podrían revertirse: el diez por ciento debería dedicarse a la explotación y el resto debería dejarse para otros usos diversos, áreas recreativas, y para la naturaleza misma como un medio ambiente para los animales y las plantas.'

Una pionera finlandesa

El estudio de Leena Vilkka: “Las variedades del valor intrínseco en la naturaleza – un enfoque naturalista de la filosofía ambiental” es la primera tesis doctoral que trata sobre filosofía ambiental en Finlandia. Durante siete años Vilkka realizó un trabajo pionero y enfrentó las dificultades de los pioneros: ¿es adecuado que una joven investigadora cuestione los viejos valores tradicionales? Un libro publicado por Vilkka en 1993, que discute la filosofía internacional y finlandesa sobre la investigación ambiental y la preservación de la naturaleza, inició un debate en Finlandia sobre la ética ambiental. En su libro Leena Vilkka desarrolla la idea de un valor intrínseco de la naturaleza. ‘Los primeros filósofos consideran que el valor intrínseco de la naturaleza es imposible, porque la naturaleza pertenece a la esfera de las ciencias naturales y los valores se generan con la actividad humana. La naturaleza se considera como vacía de valores – sólo los seres humanos pueden tener valores.'

Vilkka distingue entre valores intrínsecos antropocéntricos (centrados en el hombre) y naturocéntricos (basados en la naturaleza). Ambos involucran valores humanos, pero los valores intrínsecos naturocéntricos son aquellos asignados por los seres humanos a la naturaleza, como siendo intrínsecos a la naturaleza – la naturaleza es valiosa en sí misma. Podemos dar al bosque un valor instrumental o un valor intrínseco.'

Se presenta un problema mayor cuando nos preguntamos de dónde provienen los valores. Vilkka habla de valores ‘antropogénicos’ y ‘naturogénicos’. Existen dos concepciones opuestas: o los valores se originan en la cultura humana, o los valores se generan en el curso de una larga evolución incluso antes de la era humana. ‘Según el pensamiento naturogénico, los valores no existen sólo en el hombre, sino en las plantas, los animales e incluso los ecosistemas. Esta es, por supuesto, una idea muy radical,’ admite Vilkka.

En punto de partida más natural para encontrar valores es buscar en los animales. Un valor central que se encuentra en los animales es el sufrimiento, piensa Vilkka. ‘El sufrimiento tiene un propósito definido en la naturaleza: aumenta las probabilidades de supervivencia de los animales, y la idea inversa del sufrimiento es el bienestar. El ser humano puede medir el bienestar animal, sin embargo, no está creado por el hombre, es un tema de bienestar o sufrimiento del animal mismo.'

Vilkka considera que la idea de que sólo los seres humanos pueden tener valores es artificial. Para el lobo, el alce posee un valor instrumental como presa que mantiene la vida y el bienestar del lobo. El mismo lobo puede considerar a los miembros de su jauría como animales con valor intrínseco y no los trata como meros instrumentos. ‘Los animales crean valores independientemente de lo que los seres humanos piensen sobre ellos.’

Vilkka también considera los valores de las plantas. El filósofo ambiental Paul W. Taylor habla de ‘el bien de un organismo’, que implica que todos los organismos tienen su propio bien. El ser humano puede promover o dañar esta calidad, pero es aún independiente del hombre. ‘Que una planta hogareña prospere o no depende de las personas, sin embargo el buen o mal estado es la calidad propia de la planta.'

El problema surge también de la pretendida falta de yo en las plantas. Si una planta no tiene yo, ¿qué es lo que prospera o sufre? Según Vilkka, esto requiere una nueva forma de pensar. A pesar de los difíciles problemas filosóficos, Vilkka quiere llevar su pensamiento más lejos. El nivel más elevado para Vilkka con los valores ecogénicos: ‘¿Pueden los sistemas poseer valores que no pueden rastrearse a partir de los individuos?’

La tradición filosófica relaciona a los valores con los individuos y por lo tanto no puede comprender que una montaña pueda poseer un valor intrínseco. Vilkka nos presenta la pregunta de si la naturaleza como un todo puede ser un sujeto con una conciencia holística y si una montaña o un río pueden ‘tener experiencia’. ‘Aquí vemos un mundo de experiencias que difieren por completo de nuestro mundo de experiencias humanas. La investigación actual sobre la conciencia y la inteligencia artificial puede arrojar nueva luz sobre esto.’

Nina Korhonen


Traducido por Estela I. Fernández - e_fernandezfibertel.com.ar
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